Una buena historia de preg ficción preg
Cuando la ficción devuelve la pregunta
UNA BUENA HISTORIA DE ¿FICCIÓN?
Había una vez un mundo, como siempre. Con gente mala y con gente buena, como siempre. Los malos tratando de quedarse con todo y los buenos luchando por revertir eso que les gusta hacer a los malos. En el camino la gente se moría, como siempre; se morían bastantes de los buenos y también pocos de los malos que habían traicionado a los malos más poderosos. Todo era piramidal, como siempre. Egipto antiguo plantó un par de pirámides que lo dijeron todo de inicio y todavía estamos nosotros intentado averiguar cómo lo han hecho. Pero volvamos a los malos y a los buenos: Los malos se quedaban con todo mientras los buenos resistían. Y un buen día los buenos se cansaron de los malos y empezaron a pensar. Siempre piensa primero el que padece, siempre el que padece está un paso adelante, y esto debido más que nada al asunto de la necesidad, que siempre abstrae, incomoda y hace batallar. Y como para batallar y obtener resultados más o menos coherentes es necesario pensar, eso hicieron los buenos: pensar. Y resulta que los malos se molestaron más todavía. Y los buenos no entendían que los malos se molestaran tanto por su reacción de acabar pensando delante de un cuadro que los perjudicaba de punta a punta. Y como los malos reaccionaron ante el agravio de que los buenos pensaran en mejorar su situación, los buenos no tuvieron más camino que ponerse a la altura de los malos y reconvertirse durante un rato en mejores malos que los malos; y todo eso con el mejoramiento natural que es pensar, mientras se padece la codicia de los malos, esa codicia que tarde o temprano hace morir a los buenos, en una solución tal que el único camino a seguir sea superar la malicia de los malos. Y los buenos se volvieron profesionales en eso y entonces se hicieron más malos que los malos durante el rato necesario para solucionar el problema que los atosigaba, y como le agarraron el gustito siguieron en ese cauce y fueron perfeccionando la maldad a más velocidad de lo que lo habían hecho los malos, entonces los buenos se volvieron mucho mejores malos que los malos y los malos parecían, desde lejos, ser los buenos. Y el mundo siguió así hasta que los viejos malos se cansaron de los nuevos malos y se pusieron a pensar en cómo volver a ser los nuevos malos y que los nuevos malos vuelvan a ser los viejos buenos. Y como los nuevos malos se habían vuelto vagos debido al gran caudal de poder que ahora tenían, se descuidaron más de lo que podían. Y cuando los nuevos malos cayeron en la cuenta de que los nuevos buenos estaban pensando en una estrategia para derrocarlos, lo que hicieron fue atacar a los viejos malos, que desde lejos parecían los nuevos buenos. Y los nuevos buenos, que eran los viejos malos, debido a la provocación de que no los dejasen pensar, volvieron a ganar.
Y así la historia volvió a repetirse.